Las subvenciones pueden llegar a dar un impulso realmente importante a un negocio, pero no estamos ante un dinero que se reciba sin más. Cada ayuda se vincula a una serie de requisitos, un proyecto, unos gastos y a unos plazos en concreto. Para las empresas o personas autónomas, entender bien todo este proceso es de tanta importancia como para que se localice una convocatoria que pueda ser interesante.
La gestión es algo que comienza bastante antes de que se rellene un formulario y acaba luego de que se recibe el pago. Se deben conocer las oportunidades, comprobar la elegibilidad, ir preparando la documentación, presentar la solicitud y justificar que el dinero se usó conforme a las condiciones aprobadas. Una planificación adecuada reduce los riesgos y evita que una ayuda que pueda parecer atractiva acabe por generar problemas económicos o administrativos.
Conociendo más sobre las subvenciones para negocios
La subvención es una aportación económica de una administración u organismo público destinada al cumplimiento de un objetivo, ejecutar un proyecto, hacer una actividad o adoptar un comportamiento que se considere de interés general. En este sentido, la Ley General de Subvenciones establece que la entrega no implicará una contraprestación directa, pero sí que va a obligar al beneficiario a que cumpla con varias condiciones a nivel formal y material.
A nivel práctico, lo que ocurre es que las ayudas pueden apoyar la creación de empresas, su contratación, digitalización, la eficiencia energética, la innovación, la internacionalización, la modernización de los comercios o la incorporación de maquinaria.
Del mismo modo, también existen programas que se dirigen a una serie de sectores en concreto, áreas geográficas determinadas o colectivos que tienen problemas de acceso a financiación.
Todas las ayudas no funcionan de la misma forma. Hay algunas que se conceden gracias a la concurrencia competitiva y se comparan las solicitudes dependiendo de unos criterios de puntuación.
Otras son de concesión directa cuando se cumplan las condiciones que se hayan fijado. Además, es posible financiar un tanto por ciento de la inversión, que se establezca una cantidad fija o que se cubran algunos costes con límites por categoría.
¿Por qué conviene contar con una gestión ordenada?
Bastantes empresas en muchas ocasiones conocen una convocatoria cuando el plazo está cercano a su fin. En este momento no hay tiempo de reunir los pertinentes certificados, presupuestos, memorias, declaraciones responsables y documentación contable. El problema no siempre es la poca capacidad del proyecto, sino que no hay tiempo para poder demostrar que se cumplen todos los requisitos.
Cuando se hace una gestión ordenada, se puede mantener un calendario de convocatorias, clasificando la documentación habitual y preparando con antelación la información económica del negocio en cuestión.
Del mismo modo, se va a facilitar la decisión de si una ayuda de verdad con la propia estrategia de la empresa o si solo es interesante por la cuantía anunciada.
Existen servicios que te facilitan mucho las cosas en este sentido. Desde Nextavalon Subvenciones, como dicen en su página, se encargan de ofrecer un servicio de búsqueda, tramitación y justificación de ayudas para empresas y autónomos.
En su propuesta se incluye el análisis de convocatorias, redacción de memorias y el seguimiento del expediente, con planes de búsqueda personalizada y opciones para la gestión integral.
Puede llegar a ser una alternativa para los negocios que no tengan un departamento especializado, siempre revisando antes el alcance del servicio y las condiciones.
La delegación de parte del proceso no elimina la responsabilidad que tiene el beneficiario. Las empresas siguen teniendo que aportar información veraz, conservando los justificantes y cumpliendo las obligaciones de la convocatoria. Por todo ello, la relación con el asesor se deberá basar en una comunicación fluida y en la revisión de cada documento antes de que se envíe.
¿Dónde aparecen las oportunidades?
Las ayudas se pueden publicar en los boletines oficiales, portales de ministerios, sedes electrónicas, comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos.
En el caso de los autónomos, el portal del Ministerio de Trabajo nos remite a las ayudas disponibles en cada comunidad autónoma, puesto que una parte fundamental de los programas se gestiona a nivel territorial.
Del mismo modo, es posible que haya convocatorias europeas, estatales, de carácter autonómico y local para el mismo tipo de proyecto. Esto no va a significar que todas vayan a ser compatibles.
Las hay que permiten la acumulación de financiación hasta un límite; otras prohíben la recepción de dos ayudas para los mismos gastos.
La búsqueda tiene que incluir siempre la lectura de las bases reguladoras y no se va a quedar en un solo titular o un resumen comercial.
Contar con una herramienta de alertas puede ayudar a ahorrar tiempo, pero las notificaciones se deben filtrar. La recepción de muchas convocatorias no equivale a contar con más oportunidad cuando ninguna se ajusta al tamaño, actividad, ubicación o situación económica del negocio. Lo que se busca es poder detectar las ayudas relevantes y que se puedan analizar con rapidez.
Una inversión de tiempo que puede compensar
La gestión de las subvenciones exige un método, capacidad de análisis y también de seguimiento. Para los autónomos o una empresa de pequeño tamaño, haciéndolo todo internamente, que puede ser complicado cuando coincida con la actividad diaria.
Cuando se tiene un apoyo externo, puede terminar ahorrando tiempo, siempre que sea un profesional de valía, transparente y se pueda mantener el control sobre el expediente.
Sin duda alguna, la mejor de las estrategias consiste básicamente en no esperar a que sea necesaria la financiación con urgencia. Hay que tener la documentación preparada, definir los proyectos prioritarios y revisar periódicamente las convocatorias que permitan responder con mayor margen.
La subvención que se gestione bien no se puede decir que sea un premio inesperado, sino que es una herramienta de planificación para que pueda ayudar a invertir, crecer y que mejore la competitividad del negocio.
Por este motivo, merece la pena apostar por una empresa seria que pueda ayudar a que se pueda uno acoger a las mejores subvenciones, puesto que ello puede ser vital para la marcha de cualquier negocio o proyecto.


