La psicóloga que escogí para darle la vuelta a mi vida fue Ángela Rodríguez porque, en su consulta, tenía la especialidad de tratar casos de ruptura sentimental y dependencia emocional, que era justo lo que me había pasado primero con mi novia y después con la compañera de trabajo con la que tenía ese rollete del que os hablaba antes. Me enseñó una buena nómina de técnicas para tratar este tipo de problemas (una de ellas es la que estoy poniendo en práctica aquí mismo, la de escribir mis experiencias aunque solo fueran para mí mismo) y tengo que decir que, después de un tiempo, me encuentro mucho mejor de lo que me encontraba.