Cuando se trata de mover mercancías de un punto a otro, las empresas deben tomar decisiones estratégicas que afectan tanto a su rentabilidad como a su huella ambiental. El transporte aéreo, marítimo y terrestre ofrecen distintas ventajas y desventajas, pero ¿cuál de ellos contamina menos? ¿Cuál resulta más rentable para las empresas? Cada modalidad tiene sus peculiaridades, y entenderlas puede marcar la diferencia en la logística global.