Una de las grandes problemáticas que puede tener una vivienda es que el agua que le sea suministrada esté calcificada, lo que hace que sea potencialmente peligrosa para una buena parte de los usos que le damos, por no decir para todos. Diversos estudios afirman que más del 90% de personas ha padecido algún problema con la calcificación del agua en su vivienda en algún momento de su vida. Hoy, los amigos de Agua Controlada, quienes llevan trabajando desde 1996 en la descalcificación de aguas para usos domésticos, nos han hecho saber que este tipo de problemas, además, se suele dar en todo tipo de viviendas (más modernas y más antiguas, chalets y pisos, primeras o segundas residencias, situadas en grandes ciudades o en entornos rurales).